SOBRE ORDEN Y LIMPIEZA EN LAS AULAS
 

Algunas de las siguientes imágenes muestran la correcta disposición en cuanto a orden y limpieza en la que quedan las aulas del Centro al finalizar la jornada. Pero otras revelan el lamentable estado de una parte de las mismas y de su mobiliario. De ahí, que haya que llegar a la situación de obligar a permanecer en el aula después de la jornada. Paradójicamente, esta última situación se produce, en la mayoría de los casos, en cursos superiores: 3º/4º de ESO y 1º de Bachillerato.

El personal de limpieza hace todo lo posible para mantener todo el edificio y sus instalaciones en un estado de higiene y limpieza dignos; pero, como muestran las imágenes, muchos alumnos se empeñan en hacerles el trabajo muy difícil. Por ejemplo, para retirar la tinta y el tipex de las superficies es necesario usar productos muy tóxicos y, aún así, el resultado no es óptimo. Tras su limpieza, al día siguiente pueden estar igual.

Desde el Equipo Directivo hemos emprendido multitud de campañas para intentar algo tan razonable como que cada uno mantenga limpios y ordenados su pupitre y silla, recogidos sus materiales personales y que los responsables de aula (una semana al trimestre cada alumno) cierren las ventanas y apaguen las luces. Esto se ha conseguido, con reiterado esfuerzo y agotador control, en muchas aulas, en muchas de las jornadas lectivas. En otras, los resultados han sido poco satisfactorios.

Quizá su hijo/a sea responsable de una de esta acciones. Determinar la autoría no es tarea fácil.

En ocasiones, hay alegaciones de los alumnos como: “yo no he sido, aunque sea mi mesa”; “que lo limpien las de limpieza que para eso les pagan”; “yo no tengo porqué limpiar la mesa, aquí no vengo a fregar”; “dejo mis libros o cuadernos, son míos, es mi problema”; “si hay clase por la tarde, que la den en otro sitio, hay muchas aulas”; etc.

Por todo ello, apelamos a la colaboración de los padres para que, utilizando la influencia que como educadores de sus hijos tienen, les hagan reflexionar sobre estos aspectos y les trasmitan:

Que los trabajadores del personal de limpieza tienen como función la limpieza del Centro provocada por el uso y no por el abuso.

Que los materiales que el Centro pone a su disposición, incluyendo libros o mobiliario, son de propiedad pública y deben tratarse incluso mejor que los propios.

Que la educación no consiste sólo en adquirir conocimientos, sino que un aspecto fundamental de la misma es el “saber actuar”, el saber comportarse adecuadamente tanto en el ámbito privado como en el público.

Agradecemos de antemano su colaboración con el convencimiento de que el primer beneficiado será su propio hijo/a y, como consecuencia, la sociedad en la que vivimos.